Sentir mareo durante un vuelo es una molestia más común de lo que parece. El movimiento del avión, los cambios de presión, la ansiedad, el cansancio, la deshidratación y la sensibilidad del oído interno pueden provocar náuseas, sudoración, palidez, sensación de inestabilidad o malestar general. Aunque en la mayoría de los casos no representa un problema grave, puede hacer que el trayecto sea incómodo y afectar el inicio del viaje. La buena noticia es que existen medidas sencillas para prevenirlo y viajar con mayor tranquilidad.
Por qué se producen los mareos al volar
El mareo en avión suele relacionarse con una falta de coordinación entre lo que ven los ojos y lo que percibe el sistema vestibular, ubicado en el oído interno. Mientras el cuerpo siente movimiento, la vista puede percibir un entorno relativamente estable dentro de la cabina. Esta diferencia puede generar confusión en el cerebro y provocar síntomas de cinetosis, también conocida como mareo por movimiento.
Otros factores pueden aumentar la probabilidad de marearse durante el vuelo, como dormir poco antes de viajar, comer en exceso, consumir alcohol, tener ansiedad, viajar en turbulencia o sentarse en una zona con mayor percepción de movimiento.
Elige un asiento estratégico
La elección del asiento puede influir en la comodidad del viaje. Para personas propensas al mareo, suele ser más conveniente elegir un asiento cerca de las alas, ya que en esa zona se perciben menos movimientos. También puede ayudar sentarse junto a la ventanilla para mirar un punto fijo en el horizonte, siempre que las condiciones del vuelo lo permitan.
Evita los asientos en la parte trasera del avión si eres sensible al movimiento, ya que ahí las oscilaciones pueden sentirse con mayor intensidad. Si el vuelo es largo, un asiento de pasillo también puede ser útil para levantarte con facilidad si necesitas caminar o ir al baño.
Tabla de recomendaciones para prevenir mareos
Situación Qué hacer Beneficio
Antes del vuelo Dormir bien y comer ligero Reduce sensibilidad al malestar
Durante el despegue Respirar profundo y mirar al frente Ayuda a estabilizar la sensación corporal
En turbulencia Mantener la cabeza apoyada Disminuye movimientos bruscos
Si aparece náusea Evitar leer o mirar pantallas Reduce el conflicto visual
En vuelos largos Beber agua y moverse con cuidado Mejora comodidad general
Si eres propenso al mareo Consultar opciones preventivas con un profesional Permite viajar con mayor seguridad
Cuida lo que comes antes de abordar
La alimentación previa al vuelo puede marcar una gran diferencia. Comer demasiado, elegir alimentos grasosos o consumir bebidas alcohólicas antes de abordar puede favorecer las náuseas. Lo ideal es optar por comidas ligeras, fáciles de digerir y en porciones moderadas.
Antes de volar, puedes elegir alimentos como:
Pan tostado o galletas saladas.
Fruta ligera.
Yogur natural si lo toleras bien.
Arroz, pollo o verduras cocidas.
Agua natural.
Infusiones suaves.
Evita alimentos muy condimentados, fritos, irritantes o con olores intensos. También conviene reducir el consumo de café si notas que aumenta tu ansiedad o malestar estomacal.
Mantente hidratado durante el vuelo
La cabina del avión suele tener un ambiente seco, lo que puede favorecer deshidratación, dolor de cabeza y sensación de debilidad. Beber agua en pequeñas cantidades durante el trayecto ayuda a mantener el cuerpo en mejores condiciones y puede reducir el malestar.
No es recomendable beber demasiada agua de golpe, ya que esto puede generar incomodidad estomacal. Lo mejor es tomar sorbos frecuentes. Si el vuelo es largo, lleva una botella vacía para llenarla después del filtro de seguridad o solicita agua al personal de cabina.
Evita leer o usar pantallas si te sientes mal
Leer, ver el celular o trabajar en una computadora puede empeorar el mareo en algunas personas. Esto ocurre porque la vista se fija en un objeto cercano mientras el cuerpo percibe movimiento. Si comienzas a sentir náusea, guarda el dispositivo, cierra los ojos por unos minutos o mira hacia un punto estable.
También puede ayudar escuchar música tranquila, practicar respiración lenta o mantener la cabeza apoyada en el respaldo. Reducir los estímulos visuales y corporales permite que el cuerpo se adapte mejor al movimiento del avión.
Controla la ansiedad antes y durante el vuelo
El estrés y la ansiedad pueden intensificar la sensación de mareo. Cuando el cuerpo está tenso, la respiración se vuelve más rápida y pueden aparecer síntomas como sudoración, náusea o sensación de falta de aire. Prepararte con anticipación puede ayudarte a viajar con mayor calma.
Algunas estrategias útiles son:
Llegar al aeropuerto con tiempo suficiente.
Tener documentos y pase de abordar a la mano.
Evitar correr o comer con prisa antes de subir.
Escuchar música relajante.
Practicar respiración profunda.
Informarte sobre las fases normales del vuelo.
Una experiencia más ordenada antes de abordar puede reducir la tensión y hacer que el trayecto sea más cómodo.
Usa ropa cómoda y evita la presión abdominal
La ropa ajustada puede aumentar la incomodidad, especialmente si hay inflamación, náusea o sensación de pesadez. Para prevenir mareos durante un vuelo, elige prendas ligeras, flexibles y transpirables. Evita cinturones muy apretados, pantalones rígidos o accesorios que limiten la respiración.
El calzado cómodo también es importante, sobre todo en vuelos largos. Si tu cuerpo se siente menos presionado, será más fácil relajarte y mantener una postura adecuada.
¿Qué hacer si el mareo aparece durante el vuelo?
Si comienzas a sentir mareo, actúa desde los primeros síntomas. No esperes a que la náusea sea intensa. Apoya la cabeza, respira lentamente, evita movimientos bruscos y mantén la vista al frente o hacia el horizonte si tienes ventanilla.
También puedes pedir una bolsa al personal de cabina y solicitar agua. Si viajas acompañado, avisa cómo te sientes para que pueda apoyarte. En la mayoría de los casos, el malestar disminuye con reposo, hidratación y menor estimulación visual.
Considera apoyo médico si los mareos son frecuentes
Si sueles marearte en cada vuelo o presentas síntomas intensos, lo más recomendable es consultar a un profesional de salud antes de viajar. Existen opciones preventivas que pueden indicarse según tu edad, antecedentes médicos y condiciones personales. No todos los medicamentos son adecuados para todas las personas, por lo que es importante evitar la automedicación.
También conviene consultar si el mareo se acompaña de dolor fuerte de oído, pérdida de audición, desmayo, dolor de pecho, dificultad para respirar o vómitos persistentes.
Prepara un kit básico contra el malestar
Llevar algunos artículos en tu equipaje de mano puede ayudarte a sentirte más seguro durante el vuelo. Un kit sencillo no ocupa mucho espacio y puede ser útil en trayectos cortos o largos.
Puedes incluir:
Agua o botella reutilizable.
Galletas saladas.
Toallitas húmedas.
Pañuelos desechables.
Bolsa pequeña.
Chicles o caramelos suaves.
Medicamentos indicados por un profesional.
Audífonos para reducir estímulos externos.
Prevenir mareos durante un vuelo depende de pequeños hábitos antes y durante el trayecto. Elegir un buen asiento, comer ligero, hidratarse, descansar, evitar pantallas cuando aparece la náusea y mantener la calma puede hacer que el viaje sea mucho más agradable. Una preparación adecuada permite abordar con mayor confianza y disfrutar el destino desde el primer momento.